Cada hogar tiene condiciones de luz, humedad y espacio distintas. Por eso organizamos nuestro trabajo en modalidades concretas: desde una consulta puntual para diagnosticar una planta enferma hasta un plan de seguimiento mensual para mantener tu colección en equilibrio durante todo el año.
Formatos de trabajo
Cada hogar tiene condiciones distintas: luz, humedad, tiempo disponible. Por eso organizamos el trabajo en formatos claros, con entregables concretos y seguimiento real de cada especie.
Revisamos cada planta de tu casa: estado de raíces, hojas, sustrato y exposición a luz natural. Entregamos un informe con prioridades y un calendario de riego ajustado a tu rutina.
Un programa mensual que cubre abono, poda, trasplante y prevención de plagas. Cada visita deja registro de lo realizado y ajustes para el mes siguiente.
Para quienes prefieren manejarse solos, ofrecemos consultas puntuales por foto o video. Resolvemos dudas de riego, sustrato o iluminación sin necesidad de visita.
Consultas frecuentes
Reunimos las dudas más habituales de quienes empiezan con plantas de interior o amplían su colección. Si no encontrás lo que buscás, escribinos por mail y te orientamos.
Cada ficha del catálogo indica el nivel de luz que necesita la especie: luz indirecta brillante, semisombra o sombra total. Medí la orientación de tus ventanas y observá cuántas horas de sol directo recibe cada ambiente antes de decidir. Las especies de sombra, como el helecho o la sansevieria, toleran rincones con poca claridad.
No hay una regla única: depende de la especie, el tamaño de la maceta, el sustrato y la estación. En general, regá cuando los primeros centímetros de tierra estén secos al tacto. Las suculentas prefieren esperar más tiempo entre riegos, mientras que las tropicales agradecen humedad constante sin encharcar.
El sustrato ideal combina drenaje y retención de nutrientes. Para plantas tropicales usamos mezclas con fibra de coco y perlita; para suculentas, arena gruesa y piedra pómez. En la sección de sustratos del catálogo encontrás proporciones exactas y cómo preparar tu propia mezcla según la familia botánica.
Revisá el envés de las hojas una vez por semana. Manchas pegajosas, telarañas finas o pequeños bultos blancos son señales de cochinilla, araña roja o pulgón. Actuar temprano con jabón potásico o aceite de neem evita que la plaga se extienda al resto de tu colección.
Los terrarios cerrados requieren poca agua porque reciclan la humedad. Colocalos en luz indirecta y abrí la tapa unas horas por semana para renovar el aire. Si ves condensación excesiva en los vidrios, reducí el riego y dejá el terrario destapado un día completo.
Son ideales para plantas que necesitan humedad constante, como potos o filodendros. Las suculentas y cactus prefieren macetas con drenaje libre, porque el agua acumulada en el depósito puede pudrir sus raíces. Elegí el sistema según la tolerancia de cada especie al exceso de agua.
¿Tenés otra duda sobre tu planta o el catálogo? Escribinos por acá y te respondemos a la brevedad.